Opinión

¿Quién cuenta haitianos?

¿Quién cuenta haitianos?

Hugo A. Ysalguez

La segunda Encuesta Nacional de Inmigrantes, ratifica el porcentaje de haitianos ilegales arrojados por el primer sondeo, estadísticas que no corresponden a las cifras reales y fehacientes del número de indocumentados que saturan nuestro país.

De acuerdo con el ENI-2017, la población haitiana ilegal alcanza a un 87.2 por ciento del total de inmigrantes extranjeros que viven en nuestro territorio, sin documentos que acrediten su estancia, mientras los venezolanos aumentaron a 25,872 personas con un status de ilegalidad. Los inmigrantes del país suramericano podrían tener categoría de refugiados, dado que allí impera un gobierno ilegítimo represivo, con un jefe de Estado que no tiene la más mínima idea de cómo se conduce un gobierno.

Los venezolanos no son proclives a emigrar, pues ellos tienen la reserva petrolera más grande del mundo, y podría calificarse de coyuntural su actual crisis, que más temprano que tarde desaparecerá, y ese país volverá a la normalidad y podrá disfrutar de sus riquezas, situación que es muy distinta a Haití donde el Estado colapsó y no existe esperanza de que pueda reordenarse y enrumbarse por cambios de prosperidad y progreso.

En la década del 1960, los creativos de una publicitaria crearon un jingle que decía “cuenten los Austin,” una marca de carro que inundaba las calles de Santo Domingo. El 98 por ciento de los vehículos del concho eran Austin y el otro porcentaje correspondía al sector privado.

La abundancia y gran circulación de ese medio de transporte, se debía a que su importador era Donald Reed Cabral, quien era presidente del Triunvirato que se instaló, a raíz del derrocamiento del gobierno democrático del profesor Juan Bosch.

Parodiando aquel anuncio, nosotros invitamos a la población a contar los haitianos ilegales y verán oleadas de estos en todas las comunidades del país, principalmente en las provincias fronterizas, donde ya no hay más cupo para recibir indocumentados, cuya conducta tiene signos de salvajismo cuando descuartizan dominicanos, una práctica diabólica que le produce goce.

Y si cuentan los haitianos, la cantidad que revelará más de dos millones de ilegales, lo cual constituye un peligro inminente para sobrevivir como país.

El Nacional

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