El magistrado Procurador General de la República, Jean Alain Rodríguez, después de encartar a 14 personas el año pasado acusándolos de recibir sobornos de Odebrecht, ha dejado fuera del “entramado de corrupción” a ocho alegando que no se encontraron pruebas suficientes. “Y sin pruebas no hay caso”, admitió.
De tal suerte que Alfredo Pacheco, Temístocles Montás, Julio César Valentín, César Sánchez, Radhamés Segura, Rudy González, Bernardo Castellanos de Moya y Máximo D’Oleo, no tendrán que ir a juicio. Por ahora. (nadie sabe lo que ocurra cuando en el año 3800 la Cámara de Cuentas entregue los resultados de las auditorías que supuestamente realiza a las obras de Odebrecht, para determinar si hubo o no sobrevaluación).
Los acusados son Tommy Galán, Víctor Díaz Rúa, Andrés Bautista, Conrado Pittaluga Arzeno, Roberto Rodríguez, Ángel Rondón y Jesús Vásquez, que se sacó el último premio. Ángel Rondón -el más culpable de los culpables- según la pieza, es acusado, entre otras cosas, de “asociación de malhechores” y distribuir sobornos por más de 92 millones de dólares, es decir, más de 4 mil 600 millones de pesos.
“Podemos afirmar de manera clara y precisa, que este grupo ha recibido sobornos. Hemos comprobado de manera irrefutable que presentan un patrimonio que simplemente no pueden justificar”, afirmó. Los “números no cuadran” cuando hicieron el cruce entre salario y bienes poseídos mientras ocuparon los cargos públicos, explicó. (Si investigan las fortunas de políticos que han pasado por los gobiernos, no las podrán justificar. Los números tampoco cuadrarán).
Sobre los periodistas Julio Martínez Pozo y Eddy Alcántara, cuyas cuentas bancarias fueron investigadas al igual que las de sus respectivas esposas, hijos y demás relacionados, por su vinculación con Ángel Rondón, no dijo una sola palabra. (¿¡). Como no soy investigador, fiscal o juez, debo acogerme al principio de presumir la inocencia de todos hasta tanto el expediente adquiera el carácter de la cosa irrevocablemente juzgada.
No puedo afirmar -categóricamente- que uno u otro es culpable o inocente. Los jueces lo harán, siempre y cuando no estén al servicio del Gobierno que obviamente ha politizado y desacreditado el expediente. No quiero, tampoco, analizar la parte política. Ya lo hice en el trabajo del pasado domingo.
De lo que sí quiero hablar es de ética y moral; de los daños causados a personas inocentes, según el Ministerio Público. No podemos acusar y apresar primero para después investigar.
Me pregunto, ¿si Pacheco, Rudy González, Castellanos de Moya, Valentín, Segura, César Sánchez y De Oleo son inocentes, si no hay pruebas en su contra, quién resarcirá el daño moral que les causaron?

