El presidente de la República, doctor Leonel Fernández, puso en circulación recientemente la segunda edición de su obra El delito de opinión pública. La primera tirada data del 1978. Es el trabajo de tesis que presentó para optar por el título de doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Y tanto la primera impresión como la que nos brinda ahora representan hitos bibliográficos dominicanos sobre el derecho más importante que tiene todo ser humano: la libertad o derecho de expresión y difusión del pensamiento.
Viene bien aclarar aquí que en el ámbito de la teorización del Derecho Constitucional, y muy especialmente en lo que se refiere a los derechos fundamentales, no existe un derecho de esta naturaleza que sea superior o inferior a otro del mismo tipo. Todos los derechos fundamentales tienen la misma jerarquía. Y cuando se van a aplicar, defender o garantizar es conveniente que se dé prioridad al que más favorezca a la persona. Poco importa que lo contemple expresa o implícitamente la Carta Magna o cualquiera otra norma del Bloque de Constitucionalidad, como los tratados internacionales sobre derechos, por ejemplo.
Resulta fácil pensar que el derecho a la vida, al honor, a la libertad personal, etc. pueden ser más importantes que la libertad de expresión. Alguien diría, sin vida no hay nada. Es un problema difícil. Valoro los criterios en contra. Pero creo que la vida no vale nada si no me puedo expresar libremente y con el respeto debido a los derechos de los demás. El ser humano es rebajado al nivel de las bestias cuando se le priva de la libertad de expresión. Los tiranos, como Trujillo y sus pichones o imitadores actuales, lo saben. Es preferible morir antes que ser reducido al nivel de los animales irracionales o vivir sin poder decir lo que se piensa.
Basta esa aclaración sobre la importancia de la libertad de expresión y difusión del pensamiento para apreciar el aporte extraordinario que ha hecho el doctor Leonel Fernández con su libro El delito de opinión pública. Es una obra singular. Contiene un valioso material teórico, necesario para el conocimiento profundo del rol que juega la ideología en la comunicación social. Recordemos que el autor fue catedrático en la universidad primada de América de la materia sociología de la comunicación. Tiene un gran dominio del tema. Y lo ha llevado a la práctica con criterios políticos exitosos. Sabe pensar y expresarse con propiedad, claridad y corrección. Sus dotes intelectuales le permiten conceptualizar con niveles excepcionales. Por eso, entre otros muchos factores, es jefe del Estado y líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Por tanto, estudiar el libro El delito de opinión pública es una tarea obligatoria para todos. Y muy especialmente para los que se consideran ciudadanos militantes en una democracia tan especial como la nuestra. Gracias por el aporte, profesor Leonel
