Meteorología y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantienen el aviso de previsión contra inundaciones y deslizamientos a causa de los intensos aguaceros que afectan gran parte del territorio nacional. Por esa razón, la población tiene el deber de seguir al pie de letra las recomendaciones de las autoridades a los fines de evitar desgracias mayores. Casi 30 mil personas han sido desplazadas de sus hogares ante el peligro de crecidas y derrumbes, mientras más de seis mil casas quedaron afectadas por las lluvias. Residentes en zonas vulnerables no deben resistirse a las evacuaciones que dispongan el COE o la Defensa Civil, especialmente en los asentamientos ubicados en el Bajo Yuna y las áreas de influencias de presas y embalses. Nada es más valioso que la vida y ese irreemplazable bien es lo que las autoridades tratan de preservar.
Tomen ejemplo
El Ministerio de Economía y Planificación y el Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES) han firmado un convenio de cooperación para impulsar el ordenamiento territorial de la provincia y el municipio, así como su entorno regional. Esa iniciativa emprendida por un Ministerio y una institución de la sociedad civil debería servir de ejemplo en la capital de la República, donde no se conoce ninguna iniciativa comunitaria de tal relevancia. El CDES opera desde hace más de cincuenta años y a su perseverante labor se deben instituciones como el Instituto Superior de Agricultura (ISA), la Universidad Católica Madre y Maestra (Pucamaima), el primer aeropuerto internacional del Cibao, así como otras obras de infraestructura que impulsan el desarrollo de Santiago. Santo Domingo requiere de una institución similar a través de la cual se incentive la municipalidad y la conciencia de responsabilidad por el bienestar de la ciudad.

