No parece prudente o posible que algunas semanas después de su elección como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, invite a mandatarios de países que forman parte de Petrocaribe a una Cumbre para darles la mala nueva de que ese convenio sería concluido o disminuidos sus alcances.
Por el contrario, el escenario en Isla Margarita hoy es propicio para que el presidente Maduro reitere la vigencia de la más emblemática iniciativa de solidaridad internacional que emprendió el fallecido mandatario Hugo Chávez, de quien Maduro se considera un alumno aventajado.
Resulta que Ernesto Capriles, candidato perdedor en los pasados comicios, siempre advirtió que prohibiría que Venezuela suministre una gota de petróleo en las condiciones previstas en el acuerdo de Petrocaribe, por lo que mal pudiera Maduro coincidir con su adversario, que por demás ha impugnado los resultados electorales.
Es por eso que se señala como prudente y oportuno que el presidente Danilo Medina, quien viaja hoy a Venezuela para participar en esa cumbre, solicite que la cuota de suministro de petróleo crudo bajo esos términos se eleve de 25 mil a 50 mil barriles, como está previsto en el acuerdo. Buen viaje, presidente.

