Auditoría conflictiva
Antes que aplacar la marea en la Junta Central Electoral (JCE) puede que la encienda de nuevo la auditoría de la Cámara de Cuentas según la cual la institución presenta un adecuado control administrativo y financiero. El experticio fue practicado del 1 de enero al 31 de diciembre de 2008 por los auditores Jorge E. Ventura Diloné, director del departamento de la Cámara de Cuentas, y Kennedy Fernández, supervisor de equipos. El informe a la presidenta de la entidad, doctora Licelot Marte de Barrios, fue rendido el 12 de mayo de este año. Pero resulta que ha sido en estos días que la magistrada Aura Celeste Fernández se ha quejado de la falta de transparencia financiera y reclamado al presidente del pleno, licenciado Julio César Castaños Guzmán, que juegue el papel que le corresponde. La auditoria que se ha filtrado, se sospecha que desde los predios de la Cámara Administrativa, que preside el licenciado Roberto Rosario, es anterior al conflicto que mantuvo al tribunal en la palestra. Incluso la doctora Marte de Barrios declaró el lunes que citó a la magistrada Fernández para que aporte pruebas sobre las irregularidades administrativas que ha denunciado en el tribunal. De todas formas, hay que esperar.
Baja en turismo
El descenso en el turismo en los primeros seis meses de este año, que el Banco Central estipuló en 3.78 por ciento con relación a 2008, señala un signo perturbador sobre la economía. Los últimos cuatro meses han cerrado con un saldo negativo, lo que a todas luces marca una tendencia desalentadora. La caída en el turismo y en otro sector clave para la economía como las remesas son consecuencias directas de la crisis financiera qué ha estremecido los mercados internacionales. La caída de los ingresos por esos conceptos debe servir al Gobierno para reorientar el gasto público. Grandes economías se han visto compelidas a recortar gastos para lidiar con la desaceleración y otros efectos de la crisis que se desató en Estados Unidos. Con la merma en el turismo los tres renglones fundamentales en la generación de divisas han caído en picada. Los otros dos son las remesas y las exportaciones, sobre todo de zonas francas. El panorama es desalentador, aunque el Gobierno no se altere.

