El exfiscal del Distrito Nacional, Guillermo Moreno, arremetió con fuerza contra el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, y la presidenta de la Cámara de Cuentas, Licelot Marte, a propósito de los 187 mil millones de pesos que según una auditoría no se sabe en qué se gastaron durante la ejecución presupuestaria de 2012. Para el presidente de la Alianza País se trata de un acto de irresponsabilidad, complicidad y encubrimiento que la Cámara de Cuentas rindiera un informe al Congreso sin la opinión de sus auditores sobre egresos que carecían de los soportes correspondientes. Es obvio que Moreno, que se querelló contra el expresidente Leonel Fernández por supuesta prevaricación y violación de la ley de Presupuesto, no podía desperdiciar la oportunidad para colocar sobre el tapete un escándalo que se presta a tantas conjeturas. Como experimentado abogado el dirigente político explicó que sobre los egresos que los auditores no pudieron establecer basta con someter a la justicia a quienes tenían la responsabilidad de invertir los recursos. Al margen del criterio de Moreno, sería una estocada a la transparencia que el destino de los recursos quedara sin aclararse.
Interés
en viveros
Entre los importantes acuerdos suscritos que el presidente Danilo Medina suscribió con el secretario de Estado de Puerto Rico, David Bernier Rivera, hay uno que, por su connotación, merece resaltarse: es el que se refiere a que agrónomos de la vecina isla vendrán a República Dominicana a recibir entrenamientos sobre los invernaderos. Eso indica que en esa práctica de producción, que en gran medida ha sido la responsable del abastecimiento de vegetales y de los ingresos en divisas por las exportaciones agrícolas, República Dominicana está por lo menos bien ranqueada. ¡Y pensar que por mezquindades políticas en algún momento fue satanizado ese proyecto que hoy ha resultado tan auspicioso! Que Puerto Rico se haya interesado en entrenar sus técnicos sobre el método de cultivo es para que se valore la utilidad de los invernaderos, que, a propósito, bastante lo necesita el país para aprovechar mercados, cuyos consumidores se decantan por las frutas y las hortalizas.

