Las aprensiones se han confirmado con la sentencia del Tribunal Superior Electoral que da ganancia de causa al sector que encabeza Miguel Vargas Maldonado en la litis del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Antes que inhibirse, como habían solicitado abogados que representan una facción, el tribunal no sólo acogió el recurso de amparo elevado por Vargas Maldonado y otros dirigentes suspendidos y expulsados, sino que dejó sin efecto las sanciones disciplinarias. De inmediato el presidente en funciones, Andrés Bautista, dijo que la sentencia confirma la complicidad del tribunal electoral con el Gobierno y el sector que representa Vargas Maldonado. Y ratificó la convocatoria del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para validar las sanciones dispuestas por la Comisión Política. Antes de conocerse la decisión a favor de Vargas Maldonado, la sede del tribunal electoral se había convertido en un campo de batalla con una confrontación a tiros, pedradas y trompadas que dejó seis personas heridas. Tras conocer la decisión de la Comisión Política, Vargas Maldonado convocó al CEN para anular las suspensiones y expulsiones. La prontitud con que recurrió ante el tribunal electoral hizo pensar que tenía el pleito ganado de antemano. Y no por razones jurídicas.
Dura a los empresarios
El director de Aduanas se la ha puesto dura al sector empresarial con relación a la reforma fiscal que se debate. Rafael Camilo está de acuerdo en que el proyecto sea integral, o sea que incluya ingresos y gastos, pero también que revise los incentivos a los sectores productivos. Y fue todavía más directo al señalar que es imposible que una sola entidad pueda controlar diversas legislaciones que benefician a sectores, entre las cuales hay algunas que a su juicio se prestan a muchas cosas. Los empresarios, que desde un primer momento han condicionado la reforma a que abarque tanto las recaudaciones como la calidad del gasto, han defendido los incentivos que censura Camilo como necesarios para fomentar la competitividad. El director de Aduanas también comparte que se debe evitar el dispendio de recursos a través de una mayor eficiencia del gasto. La reforma, por lo visto, se presenta como un pulso de poder.

