Página Dos

RADAR

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Delicada
El sector avícola ha vuelto a advertir al Gobierno que está al borde del abismo por la falta de recursos para financiar la producción. La suerte ahora mismo depende del desembolso de los 600 millones de pesos en subsidio que prometió el presidente Leonel FErnández para evitar el colapso de productores de huevos y pollos. Y es verdad que después de las restricciones en la exportación a Haití y otros países del Caribe, los avicultores las pasan mal. La gripe aviar los golpeó con fuerza. Durante los primeros nueves meses calculan que las pérdidas acumuladas superan los 2,500 millones de pesos. De ahí que no parezca chantaje el grito de que están al borde del abismo a causa de la demora del Gobierno para desembolsar el subsidio que les prometió. Ojalá que se pueda encontrar una salida a la crisis que sin duda alguna padece el sector avícola. De lo contrario las alzas para los consumidores no se harían esperar.

Gravamen perturbador

El 5 por ciento con que según la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores) los Cabildos pretenden gravar la construcción de hoteles sería un duro golpe para la inversión.

Sin que a nadie le quepa la menor duda, si  como está  la cosa en lugar de flexibiliar la carga impositiva lo que se procura es elevarla lo que se está es asfixiando la gallina de los huevos de oro.

Asonahores se ha quejado no sólo de la pretensión de los Ayuntamientos, sino del selectivo al consumo de equipos y electrodomésticos que utiliza la industria. Se trata de una expresión clara de que el sector no está bien.

Los Cabildos deben echar su pleito con el Poder Ejecutivo para que les otorgue los recursos que consigna la ley antes que penalizar una industria que se ha convertido en uno de los principales soportes de la economía.

Sólo el problema de la energía eléctrica ha sido suficiente, según Asonahores, para que algunos hoteles turísticos operen sólo tres veces al año.

Con la deficiencia en los servicios y la excesiva burocracia en el país no debería hablarse de más impuestos. Los hoteleros deben evitar por todos los medios que los cabildos cumplan su propósito en ese sentido.

El Nacional

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