Con el encuentro encabezado este jueves en el Palacio Nacional, el presidente Leonel Fernández envía un auspicioso mensaje sobre su buena disposición para mejorar la calidad de la educación. Aunque en múltiples ocasiones ha defendido las inversiones del Gobierno, el diálogo que patrocina lo muestran abierto y no cerrado a las críticas que han formulado, sobre todo, sectores empresariales. Como demuestran evaluaciones internacionales y han reconocido las propias autoridades a propósito de las Pruebas Nacionales la educación anda mal. Pero alienta que en lugar defender lo indefendible el mandatario propicie un diálogo con los sectores que más influyen en el área para mejorar la calidad de la educación. Es claro que la salida no está en teorías, sino en medidas concretas, pero el diálogo es un paso para afinar una estrategia, que debería comenzar por la desburocratización política del sistema educativo. Son muchas las ideas que se han expuesto, pero no es censurable que el Presidente quiera escuchar las másdiversas sugerencias para impulsar un modelo que ofrezca mayores beneficios a la nación. Países con menos recursos que República Dominicana se vanaglorian de los beneficios proporcionados por su sistema de enseñanza.
Alida al Fondo
La interrogante es ahora por qué, después de una resistencia hasta con tintes patrióticos, el Gobierno decidió recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar el colapso en la economía. Podrá alegarse que el empresariado, que favorecía la salida del Fondo frente a la emisión de bonos soberanos, terminó por tumbarle el pulso. Pero también puede intuirse que ante las dificultades de crédito externo y las dificultades para colocar los bonos en el mercado de capitales. Al dar su brazo a torcer, el Gobierno evidencia, empero, cuán difícil es su situación económica. Las condiciones del Fondo son más atractivas, pero los controles que implican los créditos suelen ser rigurosos en materia de disciplina fiscal. En la decisión, sin embargo, es obvio que triunfó la posición del gobernador del Banco Central y del secretario de Hacienda, Héctor Valdez Albizu y Temístocles Montás, sobre la del secretario de Hacienda, licenciado Vicente Bengoa. Con tantas interrogantes la salida es traumática.

