El Gobierno, por lo visto, no ha renunciado a la emisión de bonos soberanos por mil millones de dólares para afrontar sus necesidades económicas. Quedó claro en la nota sobre las negociaciones de un acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además de acceso a unos 1,500 millones de dólares, el Gobierno consigna que el acuerdo con el Fondo facilitaría la colocación de los bonos. Se trata de una sorpresa, pues se tenía pensado que al negociar con el organismo crediticio el Gobierno había obviado la emisión de los bonos. Debió llamar la atención, sin embargo, que el secretario de Hacienda, licenciado Vicente Bengoa, descartara la creación de nuevos impuestos en virtud del acuerdo con el Fondo, que se sabe no facilita recursos sin condiciones. Al parecer el Gobierno tenía su carta bajo la manga con relación a los bonos, que tras el acuerdo con el Fondo espera colocar en mejores condiciones. Bengoa y el gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, son los principales negociadores del convenio crediticio. Lo que se había reclamado era que en lugar de los bonos el Gobierno buscara los recursos a través de un pacto con el FMI. Pero el Gobierno ha optado por las dos vías para salirse con las suyas.
Muchos desafíos
La licitación de la presa de Monte Grande, en Barahona, es uno de los principales desafíos con que tendrá que lidiar el ingeniero Frank Rodríguez en el Instituto Dominicano de Recursos Hidráulicos (Indrhi). Pero también con un gran malestar técnico por decisiones polémicas, como el caso de Sabana Yegua. También tiene el reto institucional en una entidad que por el virus del clientelismo desbordó su capacidad operativa. Por su experiencia, la designación de Rodríguez, quien ocupa el puesto por cuarta ocasión, ha generado satisfacción y expectativas. Quizás la tarea no sea tan simple, pero se espera que pueda resolver diferentes conflictos en torno a la asignación de obras que se habrían otorgado sin completar los trámites legales. Sólo Monte Grande implica un soberano desafío, pues se trata de una obra fundamental para la generación de electricidad y la irrigación de predios agrícolas en el Suroeste, que además ha mucho de que hablar.

