Las protestas sociales se extienden cada día con más vigor por diferentes pueblos del Cibao. En Santiago, pobladores del barrio Cienfuegos montaron una vigilia encadenados en reclamo de que sea resuelto el problema del suministro de agua potable. Pero en otros sectores de la ciudad las protestas nada han tenido de pacíficas. Pero la más ruidosa de las acciones fue la protagonizada en Laguna Salada, en donde sus moradores incendiaron neumáticos y lanzaron troncos y piedras a la carretera Duarte, incomunicando a varios pueblos del Noroeste, en reclamo de la terminación de varias obras que alegan fueron paralizadas desde que concluyó el proceso electoral. La protesta parecía un episodio de la guerra en Irak. Los residentes en Laguna Salada se sienten burlados y manipulados por el Gobierno en cuanto a la rehabilitación de la carretera y otras prioridades para la comunidad. En Navarrete también han ocurrido movilizaciones por los mismos reclamos. Por más difícil que sea la situación económica el Gobierno tendrá que prestar atención a demandas como las expresadas por moradores de diferentes barrios de Santiago, de Laguna Salada, Navarrete y otros pueblos del Cibao. Lo que se ha visto es que en esos lugares la gente está dispuesta a todo.
Los bonos de la DNCD
El presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) tiene sus bonos altos con Estados Unidos. Lo demuestra la felicitación del encargado de negocios de la embajada, Christopher A. Lambert, sobre la lucha contra el narcotráfico librada por el mayor general Rolando Rosado Mateo. Las intromisiones de Washington suelen ser molestosas, pero no cabe la menor duda de que sus opiniones sobre cualquier problema pesan mucho. La verdad es que, al margen de cualquier ejercicio diplomático, el trabajo de Rosado Mateo está a la vista de todos. Durante su gestión el narcotráfico ha recibido golpes tan contundentes que sugieren incluso cierta disminución de la operación. Porque el elogio llegó después de reconocer que el narcotráfico influía en la economía, no obstante suavizar la afirmación con el señalamiento de que la situación era común en los países afectados por la práctica y por el lavado de activos. No era ajeno a que pisaba terreno político.

