Algún esfuerzo sobrenatural habrá que hacer para poder convencer a tan amplia franja poblacional deseosa de emigrar por cualquier vía, que la situación allende los mares está igual o peor que aquí. En España y el Caribe el desempleo se ha duplicado y en esa misma proporción se incrementan las deportaciones. En los territorios del Caribe, las repatriaciones aumentaron de siete mil 176 a 13 mil 662 y la razón de esas batidas migratoria es la situación de crisis que padecen las islas del Caribe, Estados Unidos y España, lugares donde desean viajar tantos dominicanos presos de la desesperación. En Estados Unidos se emplea una campaña sucia para apresar y deportar indocumentados que consiste en reclamar su captura por la presunta comisión de cualquier delito. En Puerto Rico, se denuncia que la Policía Metropolitana apresa a decenas de dominicanos sin papeles y los entrega a la Oficina de Migración para su inmediata deportación. Centenares de dominicanos que malviven en barracones en la comunidad boricua de Toa Baja están amenazados de desalojo y deportación. En tereritorios como Barbados, Antigua y Bahamas, han cerrado decenas de hoteles por baja en el turismo. Lo aconsejable es pasar el temporal aquí, entre los suyos
Recogieron El Nacional
Los miles de ejemplares que cada tarde llegan a Santiago desaparecieron el viernes como por arte de magia en menos tiempo del que se tarda en decir berenjena. Los editores de este periódico no ocultaron su alegría por el inusitado aumento en la circulación, que siempre ha sido muy buena en la Ciudad Corazón, pero aún así, causó extrañeza que esa edición se vendiera como pan caliente. Algunos desconfiados creen que El Nacional se vendió tan rápido el viernes en Santiago porque trajo en su portada un reportaje referido al pedido de exoneración de vehículos de lujo que formuló un grupo de diputados, incluidos nueve congresistas de Santiago. Se dice que alguno de los afectados con ese reportaje mandó a recoger todos los ejemplares de El Nacional, para que nadie más se enterara del reportaje. Hay que advertir a quienes incurrieron en esa práctica, que intentar ocultar esa información es como intentar tapar el sol con un dedo.

