Página Dos

RADAR

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Después de la visita ayer del presidente Leonel Fernández  a las zonas de San José de Ocoa y San Cristóbal afectadas por inundaciones causadas por  el huracán Irene, lo conveniente debe ser que  el Gobierno libere recursos de la partida del Presupuesto Nacional aprovisionada para mitigar desastres. De nada valdrían las promesas presidenciales de socorrer a cientos de familias damnificadas sin liberar esos dineros estimados en  cientos de millones de pesos que servirían para  construir o reparar viviendas, puentes, caminos vecinales y otras urgencias. Los ministerios de Obras Publicas y Agricultura, así como  el Indrhi y el Inapa, alegarían que carecen de fondos suficientes para  acometer  la tarea de reparar los daños causados por Irene, por lo que se requiere  acudir a fuentes seguras de provisión de  recursos. El Presidente  seguramente pudo constatar la magnitud del daño a la agricultura, pecuario, ganadería y sobre todo a asentamientos humanos infligidos por las riadas, pero se insiste en señalar que se requiere liberar  el fondo presupuestal para mitigación de desastre, en las mismas proporciones que se usó cuando se produjo el terremoto en Haití, el 12 de enero del año pasado.

Respiran en Lotería

 Los empleados de la Lotería Nacional podrían respirar a partir de mañana con el anuncio de que el presidente Leonel Fernández  dispuso la entrega inmediata de 40 millones de pesos para pagar salarios atrasados en esa dependencia oficial.  Ese alivio parece pasajero, pues la Lotería carece de  fuentes de sustentación, después que, como parte del paquetazo fiscal, se transferiría a Impuestos Internos,  el cobro de  gravámenes a bancas de apuestas. El  todavía administrador de la Lotería, Enrique Martínez llego a decir que  los días de esa centenaria institución estaban contados porque no tiene como sostenerse. Para sobrevivir haría falta que  la propia Lotería literalmente  se saque el premio y logre volver a controlar, aunque sea en parte los recursos  que tributan las bancas de apuestas. Mientras tanto, sus empleados podrían tener un respiro hoy si se cumple con la promesa presidencial.

El Nacional

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