El tono alcanzado por la protesta de residentes en Villa Mella y La Victoria en demanda de la reparación de la carretera que comunica a ambas comunidades evidencia frustración y, a la vez, el gran valor que tiene la obra para sus moradores. Al derribar árboles, incendiar neumáticos, obstaculizar el tránsito y enfrentarse a agentes policiales se nota que los manifestantes salieron dispuestos a todo. Hubo quienes participaron en la movilización con machetes, hachas, sierras eléctricas y otras herramientas para que se les identifique como personas de trabajo y no como revoltosos callejeros. Por los desórdenes agentes policiales enfrentaron a los manifestantes, originándose una batalla campal que, por suerte, se saldó sin muertos ni heridos. Los manifestantes advirtieron que no descansarán en su lucha para la reparación de una vía que definen de fundamental para las actividades productivas, el comercio y el transporte de muchas comunidades, ni que tampoco se conformarán con promesas. El deterioro de la obra ha tornado más calamitosa la situación de los moradores de Villa Mella, La Victoria y otras comunidades. La candente protesta constituye un llamado muy claro a las autoridades sobre la necesidad de la obra.
Derechos laborales
Los inmigrantes de origen dominicano que trabajan en Estados Unidos también se beneficiarán del programa de protección a los derechos laborales. El proyecto, del que ya se benefician guatemaltecos, nicaragüenses y mexicanos, ofrece asistencia contra abusos laborales o violación de los derechos de los trabajadores. Se trata de un saludable programa, pues condiciones como la de inmigrante y barreras idiomáticas suelen limitar la defensa de un trabajador ante algún tipo de atropello. Los embajadores de República Dominicana, Costa Rica y El Salvador se adhirieron al programa que ya habían suscrito con la secretaría de Trabajo los representantes de México, Guatemala y Nicaragua. Es importante cualquier tipo de asistencia o protección a los inmigrantes, quienes por diferentes factores son relegados no sólo a las tareas peor remuneradas, sino víctimas de violaciones de sus derechos. De ahí la gran importancia del programa podemos ayudar.
