Página Dos

RADAR

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Con toda la propaganda que rodeó el nuevo modelo penitenciario lo que más lejos podía tenerse es que pudiera, en tan corto tiempo, constituir una amenaza, como advirtió la directora de la Oficina Nacional de Defensa Pública. Tan eficaz era el modelo, que, según el ex procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, países como Chile lo habían tomado como referencia para reformar su sistema carcelario. Pero ahora la especialista Laura Hernández Román señala que el elevado número de presos preventivos, que supera el promedio de la región, constituye tanto una amenaza como una vergüenza para el modelo. Mientras la media de reclusos preventivos en el continente ronda entre el 5 y el 15 por ciento, en República Dominicana todavía anda por alrededor de un 65. Un dato significativo aportado por Hernández Román es que de unos 12,700 presos preventivos que habían en 2006 en la actualidad la cantidad supera los 23 mil. Puede deducirse que ha habido un incremento de los actos delictivos o simplemente que el sistema ha fracasado en la agilización de los procesos judiciales. El caso de las cárceles es preocupante, por lo que deberían tomarse las medidas correspondientes.

Travesía frustrada

La gente sigue disponiendo de lo que tiene para cruzar el canal de la Mona en una aventura que no siempre tiene un final feliz. Que un ciudadano emigre con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida nada tiene de censurable. Lo penoso es que  arriesgue su vida, como en efecto ocurre, en una aventura suicida. Las 60 personas impedidas de viajar a Puerto Rico por la Marina de Guerra se dice que pagaron alrededor de dos millones de pesos, unos 30 mil por cabeza, sin la menor garantía. Los capitanes de embarcaciones muchas veces engañan a quienes se arriesgan como polizones y en otras, cuando se ven precisados a evadir la persecución, los abandonan a su suerte. Es saludable el empeño que ha puesto la Marina de Guerra para evitar que personas que sólo tienen el deseo de progresar arriesguen sus vidas o sean estafadas por traficantes desalmados. Pero también es necesario crear esperanza a esas personas que piensan que sólo se progresa fuera del país.

El Nacional

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