Las protestas por la escasez de agua protagonizadas por residentes en distintos sectores desmienten la normalización en el servicio que había anunciado la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). La expresión más palpable de la crisis la representan adultos y niños con envases para abastecerse del líquido en cualquier tubería de la ciudad. Aunque la CAASD había anunciado que el suministro había sido restablecido en 37 barrios, tras reparar una de las dos cañaerías de la presa de Valdesia afectada por la tormenta Irene, en varios sectores la crisis todavía persiste. En El Cachimán, de Villa Mella, los vecinos se tiraron a la calle a reclamar la normalización del servicio. Alegan que llevan siete días sin recibir una gota del líquido. También en zonas como Mata Hambre y El Manguito los vecinos han protagonizado protestas tanto por el problema del agua como con los apagones. Sobre la crisis de Villa Mella la CAASD la ha atribuido a la electricidad. Pero en cuanto a otros sectores, como La Agustina, La Fe, Villas Agrícolas, Villa Juana y otros, no ha encontrado pretextos. El drama de personas abasteciéndose de agua, así como lass protestas y reportes indican que el problema no está resuelto.
.Avance en fútbol
Los partidos frente a El Salvador y Suriname han merecido un reconocimiento para la selección de fútbol de República Dominicana. Si bien perdió 3-2 ante los salvadoreños, los medios de esa nación reconocieron la calidad del equipo dominicano, que estuvo cerca de un espectacular empate. El equipo centroamericano, que ha competido en torneos internacionales, se quedó lejos de la goleada que se esperaba ante un rival como el onceno dominicano. Gracias a los entrenamientos, el desvelo de la Federación y la integración de atletas que juegan en ligas extranjeras los dominicanos han logrado grandes avances en la disciplina. El empate 1-1 frente a Suriname, nación con más tradición y mejor posicionada en el ranking mundial, confirmó la calidad del equipo dominicano, que compite en el Grupo A para las eliminatorias del Mundial de 2014 en Brasil. Osiris Guzmán y los demás dirigentes futbolísticos deben sentirse satisfechos, aunque el equipo no clasifique.
