Versiones según las cuales el nuevo gerente de Edesur afrontó problemas judiciales en Brasil por supuestas irregularidades en el mercado de capitales ensombrece la selección de los técnicos extranjeros para administrar las comercializadoras de electricidad. Listín Diario cita la Comisión de Valores Mobiliarios del Ministerio de Hacienda de Brasil como base de que Marcelo Rogelio Silva Iribarne fue demandado con otras personas por 240 millones de dólares, lo que se resolvió con un arreglo, por supuestas fallas en la divulgación de información a los accionistas y el mercado general. Como Silva Iribarne y los otros dos administradores de Edenorte y Edeeste habrían sido recomendados por los bancos Interamericano de Desarrollo (BID) y Mundial la pregunta es si cada uno fue sometido a un riguroso proceso de depuración antes de ser seleccionado. Se recuerda que a un extranjero que administró Edenorte de 2005 a 2007, y que aún se desempeñaría como asesor de la empresa, se le detectaron certificados por unos 37 millones que no figuraban en su declaración jurada de bienes. Y aunque el Departamento Contra la Corrupción anunció una investigación todavía se desconocen los resultados. Mejor es hablar claro.
Identidad importante
La identidad de los jóvenes cuyos cadáveres fueron encontrados decapitados y mutilados en Sabana Grande de Palenque, San Cristóbal, es un importante paso para aclarar el suceso. Como se temía desde un principio todo indica que la muerte de Marcos Douglas Figuereo y Vladimir Paulino Consuega, ambos de 21 años de edad, está relacionada con el tráfigo de drogas. Luis Santiago Paulino, padre de Paulino Consuega, habría declarado que su hijo se dedicaba a la venta de drogas y que formaba parte de un banda. Se presume que los dos jóvenes, quien residían en Los Guandules y en el ensanche Quisqueya, fueron ejecutados por integrantes de otra banda con la que al parecer se disputaban puntos sobre la venta de drogas. La referencia puede servir a las autoridades para limpiar las calles de elementos peligrosos para la seguridad de la ciudadanía. La identidad y otros detalles son puntos que ayudan a profundizar la investigación para no dejar ningún cabo suelto sobre los crímenes.

