Nacionalidad suelo y sangre
En la consignación constitucional de la nacionalidad se impuso no sólo el acuerdo entre los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Dominicano (PRD), sino la posición más sensata. La salida parece un híbrido, todavía con muchas aristas, pero era lo menos conflictiva frente a un problema tan espinoso. En países como Estados Unidos basta el derecho de suelo para adquirir la nacionalidad, pero en otros, además del suelo y la sangre, es necesaria la cultura. Toda la controversia sobre el acápite deriva de la presencia haitiana, que algunos sectores ven como una amenaza para la nacionalidad. Establecerla por nacimiento o por línea sanguínea comoquiera era un quintal. Había que buscar una solución salomónica, aunque no complaciera a todos los sectores, para aplacar la disputa. No deja de ser reprobable, sin embargo, que los acuerdos de aposento se interpongan a la libertad de conciencia de los asambleístas en la discusión de temas conflictivos. Nadie se hizo mayor expectativa de que la Asamblea sería un ejercicio de independencia, pero tampoco se esperaba que las decisiones estarían supeditadas a los intereses de los dos grandes partidos políticos. Es lo que se ha evidenciado.
Crímenes perturban
Crímenes que no dejan huellas visibles, como el caso de los dos cadáveres calcinados encontrados en la cajuela de un carro en Monte Plata, son, por las conjeturas a que se prestan, de los que más inquietan a la población. Pero también crímenes con el sello de ajustes, como la muerte de un modisto ultimado por desconocidos que se desplazaban en una motocicleta en la Villa Olímpica. Domingo Encarnación de 41 años de edad, recibió varios disparos cuando entraba a su vivienda. En parecidas circunstancias fue abatido Alejandro Santos Jiménez, de 42 años. Este se encontraba jugando dominó en una cafetería ubicada en la calle Padre Castellanos, del ensanche Luperón, cuando un hombre vestido de Policía se le acercó y le hizo varios disparos. Sobre los dos cadáveres encontrados en el maletero de un carro en la Luisa, Monte Plata, se especula que pudo tratarse de un ajuste de cuentas. Pero, como en los otros casos, no se descarta que mediaran otras razones.

