Un bombero de Maimón que cumplía con el deber de prevenir tragedias a causa de la onda tropical en que degeneró la tormenta Chantal se convirtió en la primera víctima del fenómeno. Juan Ramírez, de 26 años, cayó en el alcantarillado cuando realizaba labores de limpieza para evitar inundaciones.
El caso es triste, pero llama la atención sobre las condiciones del alcantarillado y la necesidad de que la población acoja las recomendaciones de las autoridades sobre los efectos de la onda tropical. En términos generales el país es muy sensible a los torrenciales aguaceros como los provocados por el fenómeno.
Hasta que el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) no levante la señal de alerta la gente no debe excederse, y menos aquellas que residen cerca de lagunas, ríos, arroyos o en zonas propensas a las inundaciones. De acuerdo con la Dirección Nacional de Meteorología durante las próximas horas no sólo lloverá mucho, sino que se producirán ráfagas de viento, tronadas y relámpagos. Y cabe agregar que con la consecuente interrupción del servicio eléctrico y del suministro de agua potable. El triste caso del bombero de Maimón, en la provincia Monseñor Nouel, es para que se observen todas las previsiones.
