Página Dos

RADAR

RADAR

La participación de civiles, que actuarían como perros de caza, confiere un nefasto ingrediente a las repatriaciones de haitianos  de las que se han dado cuenta en la comunidad de Pedro Corto, San Juan. Esa labor compete única y exclusivamente a la Dirección General de Migración y las autoridades competentes, pero en modo alguno a civiles, a los que se permitiría, sabrá Dios las razones, una misión que no les corresponde. Si es como se ha informado de lo que se trata es una cacería de haitianos residentes en la zona. Hordas con armas de fuego y blanca, palos y otros objetos persiguen y detienen a los haitianos, con el auxilio de militares, para devolverlos a su territorio bajo el alegato de que son portadores del cólera. Un atropello censurable, que no ha debido permitirse y que tiene que investigarse con todas las garantías para establecer responsabilidades. En Pedro Corto se han detectado tres casos de cólera que los lugareños, también víctimas de la ignorancia, atribuyen a los haitianos. La tenaz persecución ha generado tanta tensión, que el presidente de la Asociación de Ganaderos de San Juan, Víctor Matos Pérez, teme que la acción pueda exacerbar el odio y  generar violentas confrontaciones.

Agentes privados

Es inaudito que casi el 50 por ciento de los agentes policiales estén al servicio de personalidades cuando la población carece de la debida protección ante la creciente ola de delincuencia. No se sabe la razón por la cual los más de 15 mil de los 30 mil y tantos agentes con que cuenta la Policía no han sido reintegrados al patrullaje, como dispuso el Presidente de la República. Ahora se habla de que la jefatura de la Policía, la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet) y la Policía Turística se ocuparán de supervisar los agentes al servicio de personalidades. Entre los escoltados, algunos con verdaderos contingentes, no sólo hay funcionarios civiles y militares, así como empresarios, sino hasta periodistas y comentaristas, en su mayoría ligados al Gobierno. Pese a los numerosos agentes al servicio y en labores particulares, la falta de vigilancia se cita entre las causas de los crímenes y atracos que de un tiempo a esta parte pertuban a las grandes mayorías. Esa es la realidad.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación