Página Dos

RADAR

RADAR

Tiene que ser muy dramática la situación financiera de los arroceros para protestas como las que han protagonizado. Además de las movilizaciones en diferentes localidades para llamar la atención sobre la crisis que dicen afrontar, los productores se manifestaron el miércoles frente a la sede del Ministerio de Agricultura en demanda de solución a sus problemas. El titular de la cartera, Salvador Jiménez, había llegado a un acuerdo con los productores para saldar la deuda de unos 900 millones de pesos por concepto de pignoración del cereal. El incumplimiento del convenio constituye uno de los detonantes  de las movilizaciones de los arroceros, que también reclaman que se aplique el plan de ordenamiento y regulación del cultivo, con un calendario escalonado de siembra. Aunque las autoridades lo han negado, las productores insisten en que las importaciones lo tienen prácticamente quebrados, a tal punto que el inventario en almacén alcanza los cinco millones de quintales. Al margen de cualquier otro ingrediente que de seguro sazona el conflicto, tanto los argumentos que exponen como las movilizaciones para presionar a las autoridades  denotan que la situación de los arroceros es crítica. Y que demanda una solución.

Educación de calidad

En el “Conseno de Santo Domingo”, la Red Interamericana de Competitividad se compromete a promover una educación de alta calidad, que considera clave para el desarrollo. Y en la inauguración del V Foro de Competividad de las Américas, el presidente Leonel Fernández alertó sobre la necesidad de capacitar el personal para que los países del hemisferio puedan elaborar una estrategia que garantice el desarrollo sostenible. Teóricamente la educación, y más de calidad, es el camino para mejorar la competitividad y los valores. Pero resulta y viene a ser que el problema no es de retórica, sino de voluntad para invertir los recursos que demanda ese desarrollo. Si se asumiera el discurso es seguro que sobre países como República Dominicana no pesara un futuro tan inciertoal  ocupar los últimos lugares en desarrollo humano, competitividad y fortaleza institucional. Ni la delincuencia fuera uno de los medios expeditos para satisfacer necesidades.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación