La demanda por difamación e injuria del expresidente Hipólito Mejía contra el senador Wilton Guerrero se ha convertido en la primera prueba de fuego para la Suprema Corte de Justicia. La decisión de apoderar un juez vinculado al oficialismo, como Frank Soto, para determinar si la demanda procede se ha prestado a suspicacias. Julio Cury, abogado de Mejía, no ha tardado en denunciar que la decisión de apoderar a un juez para estudiar la demanda es violatoria de la ley orgánica de la propia Suprema, que dispone que la instancia debe ser conocida por el pleno. Mejía se querelló contra el senador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por supuesta violación de los artículos 29 y 33 de la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento al decir que viajó a Sinaloa, México, en un avión privado con el piloto del capo Joaquín El Chapo Guzmán. Guerrero dijo que llevaría como testigos al presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Rolando Rosado Mateo; al asesor del Poder Ejecutivo, Marino Vinicio Castillo, y a agentes de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA). Aunque aclaró que con la denuncia no buscaba difamar a Mejía. El caso ahora ha devenido en una prueba para la Justicia.
Industria de la carne
En medio del alboroto sobre el salami, el director de Ganadería ha puesto una nota de mucho interés con su afirmación de que la industria cárnica cumple con los estándares de calidad que se utilizan incluso en países como Estados Unidos. Angel Faxas se refiere, por supuesto, a las fábricas reconocidas que se dedican a la elaboración de embutidos y otros productos cárnicos. Si en la fabricación de salami y otros embutidos se cumple con las normas sanitarias es obvio que el alboroto que ha limitado el consumo de esos artículos es resultado de negligencia de las propias autoridades. No ha debido llegarse al punto de generar pánico en el consumidor con un alimento tan tradicional por evidente falta de discernimiento. Pero tampoco a poner en peligro la capacidad productiva de un sector, con sus secuelas para el fisco y la generación de empleos. El director de Ganadería contribuye a despejar el panorama con su afirmación sobre las condiciones sanitarias de la industria cárnica.

