SOBEIDA
Invoca brazaletes
La misteriosa desaparición de la señora Sobeida Féliz Morel, relacionada con los 4.6 millones de dólares incautados en un operativo, también ha puesto sobre el tapete los brazeletes que se anunciaron en julio de 2008 para monitorear presos domiciliarios o en libertad bajo fianza. El proyecto fue entregado formalmente al procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, por el actual fiscal del Distrito Nacional, Alejandro Moscoso, cuando éste se desempeñaba como Comisionado de Apoyo a la Reforma y Modernización de la Justicia. Moscoso dijo que de enero a junio de 2008 el plan piloto, que incluyó una muestra inicial de 10 grilletes, siete para delitos menores y tres de violencia intrafamiliar, se había desarrollado de manera exitosa en la provincia Santo Domingo. De no haber quedado en un simple anuncio, parece, como evidencia la desaparición de la señora Féliz Morel, que el proyecto naufragó. Al menos nunca se dijo que a la fugitiva, imputada por narcotráfico y lavado de activos, se le habían colocados los brazaletes electrónicos para rastrear sus movimientos. Ahora sería hasta bueno saber en qué quedó el proyecto en cuestión. El procurador Jiménez Peña y el propio fiscal Moscoso pueden dar alguna respuesta.
El tiro de gracia
Si al depuesto presidente Manuel Zelaya lo que le faltaba era el tiro de gracia para que se olvidara de su retorno al poder, Estados Unidos se lo acaba de propinar con el reconocimiento de las votaciones del 29 de este mes. Tras advertir que no reconocería los resultados de las elecciones, Washington se ha rendido ante los acontecimientos al señalar que las elecciones llevarán paz y tranquilidad a Honduras. Una forma de legitimar el siniestro golpe de Estado. Zelaya prácticamente se ha dado por vencido al admitir que el pacto para superar la crisis está muerto y que no fue más que un engaño. Sin duda que el depuesto mandatario fue víctima de una encerrona con el incumplido acuerdo auspiciado por Estados Unidos para reinstarlo en el poder. Las escasas posibilidades que podían vislumbrarse se han esfumado con la posición de Estados Unidos respecto a la farsa electoral de este mes. Salvo unos cuantos files seguidores, Zelaya se ha quedado aislado en cuanto a la crisis hondureña.
