Debilidades Y conjeturas
Antes que pagar su daño, los torrenciales aguaceros son un dolor de cabeza que sacan a relucir todas las debilidades en cuanto a los principales servicios. Aunque para apagones generales como el ocurrido ayer no sean más que un pretexto. Es fácil culpar de todo a los aguaceros, máxime frente a las debilidades y deficiencias de un sector como el eléctrico.
Las autoridades no se explican lo del apagón general. Y en cuanto al suministro de agua potable el servicio se desplomó en un 60 por ciento, de acuerdo con el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). Las precarias condiciones en que subsisten cientos de familias y las deficiencias el drenaje forman parte de los problemas que evidencian aguaceros como los provocados por la tormenta Sandy. Al menor asomo de lluvia la ciudad se convierte en un brazo de mar, que dificulta el transporte y todas las actividades productivas. Los tiempos en que los aguaceros pagaban su precio, en que eran recibidos como una bendición para la agricultura, están muy lejos. Son cuantiosísimos los daños causados por las inundaciones, teniendo las autoridades que movilizarse con toda suerte de recursos para resolver los problemas. Aunque el apagón general debe investigarse.
Basura en el Faro
El Faro a Colón no será una obra muy popular, pero no por ello deja de ser un monumento histórico, cuya operación supone, incluso, un alto costo para el Estado. La arrabalización de su entorno no se corresponde con la inversión ni el valor de una obra que simboliza el encuentro de dos culturas. Por negligencia, falta de recursos o lo que fuere la basura, según un reportaje de El Caribe, inunda la periferia del monumento erigido en las inmediaciones de parque del Este. Los montones de desperdicios y su secuela sanitaria no causan la mejor impresión a los turistas que suelen visitar el Faro como uno de los puntos históricos no sólo de la ciudad, sino de República Dominicana. Las condiciones en que se encuentra todo el entorno es para que las autoridades se movilicen e incluso establezcan responsabilidades. La basura, además del más aspecto que ofrece, ha convertido el área en un criadero de ratas, cucarachas, mosquitos y todo tipo de alimañas. Si faltaba una voz de alerta es lo que acaba de hacer El Caribe con su reportaje sobre la zona.

