La candidata oficialista Dilma Rousseff sale como la gran favorita para ganar hoy el balotaje de las elecciones para sustituir al popular y carismático presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva. Sin embargo, el desencanto que prima en un elevado porcentaje de los 135 millones de electores convocados a las urnas se erige como una de las incógnitas entre Rousseff y el socialdemócrata José Serra. Las encuestas, que fracasaron en sus pronósticos durante la primera vuelta, dan una ventaja entre 10 y 15 puntos a la candidata del izquierdista Partido de los Trabajadores, en el poder desde hace ocho años. Se teme que por la falta de programas diversificados la abstención, que en la primera vuelta fue de un 18 por ciento, alcance un récord con todo y que en Brasil el ejercicio del sufragio sea obligatorio. Se ha criticado que Lula da Silva, que desde la apertura del proceso fue multado en dos ocasiones por excederse en la campaña, tratara de convertir las votaciones en un plebiscito. Pese a las denuncias de corrupción que han ensombrecido su imagen y al gran repunte del candidato opositor, la oficialista Rousseff parece tener el camino despejado para convertirse en la sustituta del carismático Lula da Silva. Es lo que se advierte.
Cantaleta de siempre
Como si se tratara de un cumplido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve con la misma cantaleta de que se tiene que mejorar el sector eléctrico para enfrentar el problema macroeconómico. Esta vez, sin embargo, la reiterada sugerencia contiene lo que parece una novedad al advertir sobre dificultades en la macroeconomía. Hasta ahora se pensaba que en ese aspecto no había temor alguno por la estabilidad de que han dado cuenta las autoridades. Rodrigo Valdez, el principal asesor del FMI para el hemisferio occidental, indicó que el hecho de que fuera necesario un presupuesto complementario para el sector eléctrico resume la urgencia de una reforma. Si bien se abstuvo de ahondar en la problemática, Valdez ha puesto a pensar sobre la situación de la economía. El Gobierno, por lo visto, está en una disyuntiva habida cuenta de que no sólo está abocado a aumentar la tarifa, sino también a tomar otras medidas para aumentar las recaudaciones.

