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.No basta 4% a Educación
Acción por la Educación (Educa), una de las entidades que más ha destacado los aportes de la enseñanza al proceso de desarrollo, ha vuelto a abordar el reclamo del 4% con criterios dignos de ponderarse.

Ha planteado, con mucha razón, que el cumplimiento con la ley que asigna el porcentaje para la educación básica no debe verse como una cifra más o una conquista de los sectores sociales, sino como una meta que engloba calidad y eficiencia del gasto público. Si no es así, el reclamado 4%, que movilizó prácticamente a todos los sectores, pudiera utilizarse para más gastos burocráticos, en lugar de destinarse para elevar la calidad de la educación, que es el gran reto que tienen las autoridades. Sería frustratorio, esa es la verdad, que el porcentaje se utilizara para fomentar el corrosivo clientelismo político y no en un programa de enseñanza que cuente con la colaboración de entidades como Educa. El problema de la enseñanza pública no puede ser un reto única y exclusivamente de las autoridades ni de un partido político en particular, sino de todos los sectores interesados en el progreso, la seguridad y el desarrollo de la nación. Tan importante como la observación sería la alianza por la educación entre ambos sectores.

Lujo en la calle

Las calles y carreteras de República Dominicana distan mucho de ser las mejores para el desplazamiento de vehículos en la región. Y es posible que el tráfico, por el gran desorden que lo caracteriza, sea uno de los más problemáticos. Aún así es posible que en ningún otro país, por más desarrollado que se suponga, se vean tantos vehículos de lujo en las calles como aquí. Será parte de una cultura de consumo o lo que sea, pero esa es la realidad. Un detalle que llama mucho la atención es que la inmensa mayoría de yipetas y carros hechos a la medida de los gustos no están relacionados con empresarios tradicionales. Como se daba en un pasado que ya parece lejano. Esos Roll Royces, Ferrari, Mercedes Mclaren, Masseratti y Jaguar, entre otros que adornan  las calles de la ciudad están relacionados con el poder político. Tanto en el presente como en el pasado. Y en esas operaciones inciden, además del  delirio de grandeza, las exoneraciones y muchas otras facilidades.

El Nacional

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