Más de 30 comunidades incomunicadas en Azua, miles de casas inundadas en La Barquita y unas 13,230 personas desplazadas son las alarmantes secuelas dejadas hasta el momento por la tormenta Tomás. El drama, que sale a relucir ante el más tenue de los fenómenos atmosféricos, evidencia las precarias condiciones en que subsisten millares de familias. También en Monte Plata, el desbordamiento del río Yabacao mantenía incomunicadas a las comunidades Mata los Indios, El Talao, San Francisco, Casueza, Mata Mamón y otras. Pero en Azua el problema era más grave. No hay forma de llegar a unas 30 comunidades que han quedado aisladas debido a la crecida de los ríos Al Medio y La Cueva. Los residentes en las localidades, que sufren las de Caín, temen brotes de enfermedades. Las inundaciones e incomunicaciones deben ser lo prioritario para las autoridades en las actuales circunstancias. Aunque muchos han sido trasladados a refugios, decenas de miles de familias atrapadas en sus hogares no tienen cómo satisfacer sus necesidades. El caso de esas personas, tan aterrador como se evidencia en las inundaciones en el sector La Barquita, de la Capital, es para que el Gobierno se vuelque en su auxilio, sin escatimar recursos.
Golpes al microtráfico
El microtráfico de drogas narcóticas ha recibido golpes nada desdeñables de un tiempo a esta parte. Quizás muchos piensen que el gran problema de la drogadicción no está en los distribuidores barriales, pero tampoco se puede perder de vista que eson éstos los principales responsables de fomentar el vicio en los jóvenes. Lo que no se puede consentir es que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) ni demás autoridades se concentren única y exclusivamente en perseguir el microtráfico. Pero hay que saludar siempre que se detenga a un narcotraficante, aún sea de poca monta. Se tendrá siempre la esperanza de que la detención de pequeños distribuidores, como dice la DNCD que acaba de ocurrir en San Cristóbal, conduzca a los pejes gordos del negocio. La entidad informó que a orillas del río Nigua fueron detenidas unas 10 personas que se dedican al micotráfico de cocaína y marihuana. Lo que se tiene ahora es que porundizar las pesquisas.

