La tensión no ha bajado en torno al conflicto de vecinos de diferentes barrios con haitianos residentes en Santiago. La decisión de lugareños de echar a la fuerza a nacionales de la vecina República convoca la intervención urgente de las autoridades para evitar un conflicto de impredecibles consecuencias. La integración del barrio Hato Mayor a los sectores que exigen la expulsión de haitianos residentes en la ciudad incrementa el foco de perturbación. La decisión al respecto deben tomarla las autoridades, siempre en base a lo que establecen las leyes, pero de ninguna manera sobre la base de las presiones de ningún ciudadano. Hay gente muy sensible, que se inventa cosas para justificar represalias contra los haitianos, a quienes no quieren ver ni en pintura. Los residentes en Hato Mayor piden que los haitianos sean expulsados por los ruidos que ocasionan, los pleitos entre sí y las deplorables condiciones sanitarias de su entorno. Por más desagradable que resulten sus condiciones de vida, las autoridades tienen que sopesar detenidamente las quejas de los lugareños. La atmósfera indica, sin embargo, que se tendrá que estar muy vigilante para evitar agresiones o confrontaciones entre dominicanos y haitianos.
Cuestiona resultados
El debate sobre el tema eléctrico se ha puesto tan interesante, que se espera que pueda arrojar luz al menos sobre las operaciones el oscuro sector. El experto sobre la problemática, Bernardo Castellanos, deploró los gastos propagandísticos en que dijo ha incurrido la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) para confundir sobre su desempeño en 2010. Castellanos cuestiona que un sector que dijo operó con un déficit superior a los 900 millones de dólares dispusiera de sus magros recursos con el propósito de desinformar a la población sobre supuestos logros administrativos. Basado en el informe mensual de desempeño eléctrico, el experto señala que no es verdad que las distribuidoras hayan incorporado 521,492 nuevos clientes. A lo más que se llegó -sostiene- fueron a unos 76,585, una cifra que representa el 64 por ciento del total incorporado entre 2008-09. El debate en torno a un servicio que tanto preocupa a los consumidores resulta de lo más interesante.

