En medio de la humareda levantada por la negativa del Gobierno a cumplir con la exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), de aumentar la tarifa eléctrica en un 18 por ciento, el presidente Leonel Fernández ha enviado al Congreso un proyecto de ley que procura crear un mecanismo para adecuar esa tarifa a las oscilaciones de los precios de los combustibles. Tal parece que con esa propuesta de ley, las autoridades intentan sacar las castañas del fuego ante la posibilidad de que se interrumpa el acuerdo Stand by con el FMI, lo que acarrearía dificultades en el orden de la estabilidad macroeconómica. Conforme a este proyecto, la tarifa subiría o bajaría conforme a como oscilen los precios internacionales de los combustibles usados para generar electricidad. Eso quiere decir que el precio por el consumo de energía se revisaría cada mes, en la misma línea como suben o bajan cada semana los derivados del petróleo en el mercado local. Puede decirse que con ese proyecto de ley que busca aumentar paulatinamente la tarifa eléctrica, el presidente Fernández y su equipo económico intentan salvar el acuerdo con el FMI.
Otro robo
Imposible será que el último ciudadano que huya del país apague la luz del aeropuerto, si es que sale por la terminal María Montez, de Barahona, pues ladrones se robaron las bombillas, a pesar de que esas instalaciones son vigiladas por personal militar. Los cacos cargaron con todas las luces de la pista de aterrizaje, sin que ningún guardia se diera cuenta de una operación que se realizó con el cielo como techo. Los ladrones burlaron todos los controles militares del aeropuerto, desmontaron cada una de las luces y salieron cargados como Pedro por su casa. El nivel de seguridad en los aeropuertos nacional puede medirse por el robo de un avión en la terminal El Higüero que despegó con combustible también robado rumbo a Venezuela y ahora la sustracción de las luces de la pista de aterrizaje y despegue del aeropuerto de Barahona, donde se han cometido otras tropelías. Esas instalaciones son vigiladas por unos 25 militares del Cuerpo de Seguridad Aeroportuaria, que como es natural, ha iniciado una investigación del caso.
