El Gobierno del presidente Danilo Medina se estrena en términos de endeudamiento externo con sendos préstamos por 342 millones de dólares, destinados a combatir la pobreza y a construir mercados o centros de abastos agrícolas.
El primero de esos créditos, por US$132 millones, fue concertado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que servirá para incentivar la demanda de servicio de salud y educación y ayudar a consolidar el sistema de protección social. El otro préstamo, con el Gobierno español, será empleado en la construcción de siete mercados minoristas en el Cibao, San Juan de la Maguana, Santo Domingo y la región Este, que tendrían características similares al Merca Santo Domingo, construido con fondos provenientes del mismo acreedor Puede decirse que esas gestiones de endeudamiento están avaladas por las áreas prioritarias en las que tendrán impacto como lo es el combate a la pobreza y la construcción de una red de mercados minoristas que permitirá una mejor distribución de productos agrícolas y pecuarios por todo el territorio nacional. Aun así, hay que aconsejar al Gobierno que no le tome mucho cariño al endeudamiento externo.
¿Quién responde?
El Ministerio de Obras Publicas o la Oficina Supervisora de Obras del Estado deberían reclamar a las empresas que construyeron y supervisaron la construcción del palacio de Justicia de Ciudad Nueva, por qué cuando llueve escampa afuera y dentro continúa el aguacero. Ese edificio que aloja a la Suprema Corte de Justicia y a la Procuradora General de la República, quedó convertido en un río a causa de los aguaceros que afectaron esta semana a todo el territorio nacional. El agua cayó a cántaros en el lobby y en pasillos del vetusto inmueble. Mientras que el nuevo edificio del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva también sufrió a causa de las lluvias. Alguien tiene que explicar el porqué en esas edificaciones de construcciones relativamente recientes, escampa afuera y llueve adentro.

