El Ministerio de Agricultura y Pro consumidor han salido al frente a la especulación de que el arroz podría estar contaminado con arsénico, por lo que exhortaron a la población a consumirlo sin ningún temor. Una revista estadounidense divulgó que lotes del arroz que se consume en esa nación podrían estar contaminados con esa sustancia cancerígena, pero en ningún modo se refiere al arroz que aquí se come todos los días. Para que esos rumores no se propaguen hace falta que productores, industriales e intermediarios cumplan cabalmente con los estándares de calidad sobre los productos que ofertan a los consumidores. Como ejemplo de menciona el caso de un cargamento de azúcar parda importado desde Brasil que se dice está contaminado con arena por lo que se ha requerido su salida inmediata del mercado. Aunque ya suficientemente debatido y esclarecido, la denuncia sobre baja calidad del salami ha sido también otra experiencia aleccionadora para que nunca más, la ciudadanía sea víctima de publicidad engañosa o que la salud pública sea puesta en riesgo por ningún motivo.
Las cajas y cajones
A pesar de que el partido de la Liberación (PLD) controla casi de manera absoluta al Congreso Nacional, diputados y senadores oficialistas se tiran cajas y cajones, en una nueva modalidad de contradicción entre cámaras legislativas que en nada contribuye con la labor que debe realizar ese poder del Estado. El lío comenzó con el conocimiento de la Ley de Regulación Salarial que disponía reducción en sueldos, salarios y viáticos, de los cuales fueron excluidos los legisladores. En el Senado se criticó que en la cámara baja se excluyera al Congreso de las restricciones contenidas en ese estatuto, lo que fue de inmediato contestado por los diputados que mencionaron el uso alegre del barrilito por parte de los senadores. Ahora desde ese litoral se envió un misil a la cámara alta, a cuyos integrantes se acusa de engavetar proyectos de ley, lo que fue ripostado por tres senadores. No se vayan que esto se pone mejor.

