El sermón
De Benito
El arzobispo metropolitano de Santiago, monseñor Benito de la Rosa y Carpio, ha propuesto organizar una jornada de rescate del amor al trabajo, que considera única vía al desarrollo pleno, aunque es pertinente señalar que centenares de miles de dominicanos claman por ser incluidos en el ámbito laboral, sin que el Estado ni el Gobierno satisfagan ese derecho inalienable. El sermón de monseñor De la Rosa y Carpio, pronunciado durante el Tedéum con motivo del 150 aniversario de la Restauración, ha sido de gran valor espiritual y moral, pues insta a dejar atrás la apatía y la indiferencia y a restaurar el respeto a la ley. Ocurre, sin embargo, que más que respetar la ley, se debe instar a las autoridades competentes a aplicarla sin discrimen ni privilegio, para que no se convierta en letra muerta que sólo se aplica a los más débiles.
La jornada de rescate del amor al trabajo propuesta por el prelado debería empezar con la inserción de miles de desempleados a las actividades laborales, porque en la mayoría de los casos el amor se mantiene, pero no hay dónde trabajar. Ante la presencia del presidente Danilo Medina, el obispo de Santiago clamó por orden y respeto, dos valores en decadencia, que requiere una sociedad deseosa de avanzar.
Salario de los médicos
Al festejarse hoy el Día del Médico, la sociedad está compelida a resaltar la labor que realiza ese indispensable profesional que vela por la salud de todos. El galeno es aún un profesional mal pagado, tanto a nivel público como privado, por lo que se obliga a laborar en varios establecimientos, además de prestar consultas privadas para completar los ingresos que le permitan vivir dignamente. Los votos son para que Gobierno y Colegio Médico mantengan abiertos y fluidos adecuados niveles de diálogo a los fines de que se reivindique por vía salarial y otros beneficios laborales la vital y extraordinaria labor que en bien de los ciudadanos realizan los médicos y demás profesionales de la medicina, disponibles siempre 24 horas durante los siete días de la semana. Revisar los salarios de los médicos es un acto de justicia social.
