El aumento en el precio de la carne de pollo, entre tres y cinco pesos, parece exagerado o con alto componente de especulación, aunque es menester señalar que ese es un producto totalmente ensamblado aquí, pero sus componentes son importados, incluidos huevos fértiles, maíz, soya, productos veterinarios, electricidad y las instalaciones de granja, por lo que puede decirse que son pollos extranjeros hechos aquí.
También incide en las alzas de precios el incremento en la mortalidad de las aves que normalmente ronda un cuatro por ciento, pero hoy es de casi un 11 por ciento debido al excesivo calor. Además se señala que debido a las altas temperaturas el costo de producción de una libra de pollo requiere 2.25 libras de alimentos, en vez de una libra.
Se supone que la veda impuesta por Haití a las importaciones de pollos desde República Dominicana debería surtir el efecto de mayor demanda para el mercado interno y por consiguiente de precios razonables. De todas maneras, las autoridades deberían evitar que el pollo vuele de las mesas populares.
