Revolución en la Iglesia
El papa Francisco sigue sacudiendo las estructuras de la santa Iglesia católica, apostólica y romana. Pero siempre con el propósito de que la congregación tenga un papel más activo frente a los problemas de la familia y, por ende, de la sociedad. La consulta mundial sobre la evolución de la familia moderna, a través de un cuestionado enviado a todos los obispos en el que se abordan tabúes como el matrimonio homosexual, las parejas de hecho, el divorcio y la natalidad, constituye un paso revolucionario por su singular trascendencia.
Bajo su papado la Iglesia ha dejado de ser el coto cerrado, en que la fe y la razón reñían antes que armonizar hasta en puntos elementales. Francisco, aunque ha estampado su propio sello a su pontificado, no se ha decantado por la tradición de las decisiones unilaterales, sino que en decisiones que comprometen la filosofía de la Santa Sede ha optado por comprometer a los obispos. No se trata de cambiar la doctrina católica, sino la manera de encarar diferentes situaciones. Podría hablarse de un pontificado democrático, sobre todo en lo que respecta a una nueva envagelización basada en una mayor atención y misericordia “por todos aquellos que viven en situaciones irregulares”.
Vuelve Sobeida
Se presta a conjeturas la supuesta negativa del Ministerio Público a ejecutar un acuerdo a que había llegado con la reclusa Sobeida Félix Morel por temor a que sea reclamada por Estados Unidos como testigo en juicio contra dos personas. De ser cierta la versión, el caso resulta muy extraño. Deja la impresión de que las autoridades prefieren mantener a la imputada tras las rejas por temor a que pueda implicar a “pejes gordos” en las operaciones del capo boricua José David Figueroa Agosto.
No es ningún secreto que desde el primer momento se ha recelado del acuerdo a través del cual Félix Morel “cantaría todo lo que sabía” a cambio de una pena no mayor de cinco años de prisión, una multa equivalente a 200 salarios mínimos y la devolución de inmuebles y sumas millonarias de dinero. La Fiscalía del Distrito Nacional se negó a reconocer el convenio y, para sorpresa, ahora trasciende que es por temor que Félix Morel sea reclamada por Estados Unidos para que testifique en un juicio contra dos personas.
