Menos violencia
Más amor
“Menos violencia y más amor entre todos”. Con ese mensaje la parroquia de Cristo Rey realizó su tradicional procesión por diferentes calles del sector, con la participación de cientos de personas y encabezada por el sacerdote Francisco Cordero. No había en la marcha políticos ni “personalidades”, sino gente común y corriente, que desea con fervor no solo la reducción de una violencia que la tiene en permanente desasosiego, sino que prime el amor, la confianza y la solidaridad en las relaciones sociales.
El popular padre Cordero y el sacerdote Víctor Pichardo, supervisor de la orden para Cuba, Puerto Rico y República Dominicana clamaron por una educación en valores, en que los padres tengan un papel protagónico. Gracias a la integración de sus moradores, al trabajo de la Iglesia, la Fundación Cruz Jiminián y otras entidades Cristo Rey, otrora un sector asociado a la delincuencia, ha mejorado considerablemente su imagen.
Hoy es un espacio que lucha contra los problemas sociales, que se ha mostrado dispuesto a combatir la violencia a través de métodos tan pacíficos y aglutinantes como la procesión encabezada por su parroquia. Más amor y menos violencia es un mensaje que se debe predicar en todo el territorio. Pero con ejemplos.
Pegan el grito
La subasta de los permisos de importación de productos agrícolas que se realiza a través de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) ha sido el mejor método encontrado por el Gobierno para transparentar las operaciones. El sistema ha dejado sus ronchas, sobre todo en comerciantes que han visto afectados sus intereses.
La JAD, sin embargo, atentaría contra la producción si como aducen horticultores de Constanza subastó licencias para importar cuotas de papas obviando que el mercado está abastecido del tubérculo. Los productores señalan que tienen en almacén más de 30 mil quintales y que en los campos hay más de 8 mil tareas en proceso de cosecha, con lo que el mercado estaría abastecido hasta enero. La JAD, según los denunciantes, subastó cuotas de importación por 65 mil quintales, sin tomar en cuenta la producción nacional. Si todo lo que se ha dicho responde a la verdad no cabe duda de que las importaciones serían una estocada para los horticultores de Constanza.
