Encontronazos
COD-Deportes
Los recursos para los Juegos Centroamericanos y del Caribe son solo la punta del iceberg del desencuentro entre el Comité Olímpico Dominicano (COD) y el Ministerio de Deportes, Educación Física y Recreación. Las diferencias son más profundas y, por lo que ha trascendido, tienen que ver con el saneamiento financiero y otras decisiones adoptadas por el ministro Jaime David Fernández Mirabal sobre el deporte y la participación de delegaciones nacionales en torneos internacionales. Pero, en definitiva, no se ha precisado la real causa de los encontronazos.
El presidente del COD, Luisín Mejía, ha valorado muchas de las medidas de Fernández Mirabal, aunque ha objetado el carácter unilateral y que no se inscriban dentro de una política deportiva. Por lo que se nota, es legítimo el reclamo del COD de participar en las decisiones que tengan que ver con el desarrollo del deporte. En ese aspecto, Jaime David tendrá que ser más comprensivo y flexible. No se trata de una camisa de fuerza, sino de coordinar las decisiones para evitar ruidos y conflictos que puedan afectar la actividad deportiva. La reunión pautada para hoy debe servir para bajar las tensiones e iniciar una nueva relación entre ambas partes. Siquiera por el bien del deporte.
Regulación migratoria
El ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, advirtió que el Gobierno no cederá a presiones sobre la implementación del Plan Nacional de Regulación Migratoria. La única objeción que se conocía era la del movimiento nacionalista que ha enarbolado la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la dominicanidad como seña de identidad.
Pero Fadul aporta un nuevo elemento al señalar que las autoridades haitianas gestionan que suspenda el programa. Aunque no se advierten razones que tendría Haití para evitar que se aplique la regulación migratoria, sobre todo cuando se trata de un ejercicio soberano que común a todas las naciones del planeta, lo mejor es no especular al respecto. Si el Gobierno está decidido a aplicarlo, no tiene por qué, como advirtió el ministro de Interior y Policía, que ceder a las presiones de Haití ni de nadie. Por de más, además de flexible, el programa es un auspicioso instrumento para dirimir los conflictos migratorios entre ambas naciones.

