Benigna
Sobran razones al procurador general, Francisco Domínguez Brito, para expresar insatisfacción y preocupación con decisiones judiciales que se consideran complacientes a favor de imputados implicados en narcotráfico y delitos conexos.
Por alguna razón que aún no se logra descifrar, en tribunales, y cortes se evacuan sentencias benignas que caen como agua bendita sobre las sienes de justiciables nativos y extranjeros acusados de formar parte de redes internacionales de narcotráfico y lavado de dinero.
Siempre prevalece la posibilidad de que tales fallos estén justificados porque el Ministerio Público no elabora expedientes con firme fardo probatorio o porque incurre en alguna inobservancia procesal, pero lo mucho hasta Dios lo ve.
La moda parece ser la de otorgar fianza a extranjeros apresados con cargamentos de drogas o de dinero procedente de esa actividad ilícita, sin tomar en cuenta la reiterada queja del procurador general, de que la mayoría de esos implicados liberados bajo tales subterfugios, huyen del país en lancha rápida o por otros medios. Se sabe que en términos procesales, la libertad es la regla y la prisión la excepción, pero no hay que exagerar cuando se tiene la certeza de que conocidos capos no retornarían jamás a una sala de audiencia. Se insiste en señalar que lo mucho o exagerado hasta Dios lo ve.
Una iniciativa trascendente
De gran trascendencia para la cultura, las artes y el emprendimiento y desarrollo global ha de ser la inversión de 220 millones de pesos que hará el Gobierno a través del Ministerio de Cultura para financiar 190 proyectos culturales en todas las provincias y el Distrito Nacional. Se resalta que esa significativa inversión no ha sido fruto de la improvisación, sino resultado de consultas encaminadas por el Ministerio de Cultura, durante las cuales fueron presentadas más de 600 propuestas de proyectos culturales.
De tales iniciativas se deriva una estrategia nacional orientada a preservar y rescatar el folclor, infraestructura cultural, fomento de la artesanía y gastronomía. Es por eso que se define como útil, valiosa, productiva y oportuna la inversión de 220 millones de pesos en proyectos de esa naturaleza.

