Bebidas falsificadas
Efectos mortales
Al alertar a la población sobre la falsificación de bebidas alcohólicas, el ministro de Salud Pública, Freddy Hidalgo, y la directora de ProConsumidor, Altagracia Paulino, recomendaron no comprar licor en puestos callejeros, parques, casetas o establecimientos no autorizados. O sea que conocen muy bien el problema que denuncian. Si esos lugares son sospechosos de vender bebidas adulteradas, la pregunta es obvia: por qué no son intervenidos por las autoridades
. Con motivo del asueto de Semana Santa, en estos días abundan en balnearios los puestos ambulantes de bebidas operados por personas que aprovechan la ocasión para ganarse unos pesos. No solo se vende licor, sino también toda clase de comida, sobre cuya preparación la gente no siempre repara. Si las autoridades tienen más o menos ubicados los lugares donde se venden productos falsificados lo que procede es fiscalizarlos o intervenirlos.
Es inconcebible que los establecimientos operen sin ningún tipo de control, sobre todo cuando Salud Pública y ProConsumidor reconocen que se prestan a la venta de bebidas adulteradas, cuyos efectos pueden ser mortales. Hay que pasar de la advertencia a la intervención en apoyo a los consumidores.

