Una filípica
Las 7 Palabras
Las tragedias ocurridas en Semana Santa relegaron a un segundo plano la filípica contra los medios de comunicación, los males sociales y la clase política que representó el Sermón de las Siete Palabras. Los líderes que viven una doble moral, que se aprovechan de las necesidades de los pobres para satisfacer sus ansias de poder fueron censurados por los seis sacerdotes y el diácono que interpretaron las palabras de Jesús.
Los medios de comunicación que faltan a la ética, que difaman y desorientan también fueron duramente criticados por los religiosos, quienes a su vez demandaron un cambio social, político y económico para eliminar las injusticias.
Conmocionada por la partida de personalidades tan aclamadas como el escritor Gabriel García Márquez, la cantante dominicana Sonia Silvestre y el salsero y baladista boricua Cheo Feliciano, así como más de 30 personas en diferentes hechos, el Sermón de las Siete Palabras apenas trascendió a la opinión pública. Pero no por ello pierde impacto el mensaje de los religiosos, que interpretaron las palabras “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”; “Mujer, he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre”; “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?”; “En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso”, y “Tengo sed”.

