La zona colonial sintetiza la historia de la ciudad a través de sus calles, casas y monumentos. Y por ende cualquier proyecto para remozar su imagen, como el que se ejecuta y el anunciado por el alcalde Roberto Salcedo con motivo del 516 aniversario de la fundación de Santo Domingo, será siempre bien recibido.
Por todos los beneficios culturales y comerciales que conlleva. Salcedo anunció la restauración de los centros históricos, plantación de árboles, consolidación del sistema de aseo, rescate de área verde y la readecuación de parques como complemento de la actual inversión que se ejecuta en la zona con un financiamiento de 30 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Por el potencial que representa para la industria turística, el sector privado también hace sus aportes a través de la restauración de inmuebles. Alienta el énfasis que el alcalde hace en el aseo, así como en la construcción de una segunda estación de transferencia de residuos sólidos para mejorar el manejo de los desechos. Porque se trata de males que conspirarían contra el esplendor que aportará a la zona la restauración de sus símbolos históricos. Con las obras el área cambiará el rostro de una ciudad cada día más moderna.

