Despeja dudas
Siempre quedarán sus resquicios de duda, pero hay que reconocer los tantos que por ahora se han anotado las autoridades con la aclaración en un tiempo más que prudente de dos sucesos que no solo conmovieron a la población, sino que generaron muchas suspicacias, como el atentado en la penitenciaría de Najayo y el incendio en un vagón del Metro.
Quizás en ambos casos se requiera profundizar las pesquisas para establecer si hay otros implicados. Y más por las especulaciones que los rodearon. Por el suceso en el Metro está detenido el estudiante Frank Holguín, quien confesó su culpabilidad, aunque indicó que no se sabe por qué cometió el hecho.
Y en cuanto al asalto a la cárcel de Najayo, donde murieron dos agentes penitenciarios y cuatro reclusos, la Policía y el Ministerio Público sindican como ideólogo al presunto narcotraficante Pascual Cabrera, quien está prófugo y a quien atribuyen ser el cabecilla de una de las redes más poderosas y peligrosas del negocio de las drogas en el país.
Las evidencias contra los inculpados son muy comprometedoras, lo que indica que la investigación fue lo suficientemente exhaustiva. Aunque es obvio que en un caso de tal magnitud no se podían dejar cabos sueltos que se prestaran a suspicacias.
Educación se adelanta
Acción Empresarial por la Educación (Educa) y el Banco Popular patrocinaron un congreso internacional, con la colaboración de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (Usaid) con el objetivo de identificar las necesidades básicas para que los jóvenes adquieran conocimientos y habilidades que les faciliten su inserción en el mercado laboral.
Sin embargo, el ministro de Educación, Carlos Amarante Baret, anunció que con ese propósito el Gobierno se propone construir 40 politécnicos y 23 talleres, con una inversión de 3,436 millones, 883 mil 300 pesos.
La preocupación del Gobierno es loable. Y es muy posible que se requiera de esa formación que anunció Amarante Baret como alternativa ante el drama de los “ni ni”.
Sin embargo, sería saludable evaluar las conclusiones del congreso de Educa e incluso compararlas con otros estudios para determinar si las inversiones en talleres y politécnicos se corresponden con las respuestas para enfrentar el drama de los jóvenes que ni trabajan ni estudian.

