Republicanos
Contra nexos
No podía esperarse que en Estados Unidos todos los sectores aplaudirían la decisión del presidente Barack Obama de restablecer relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba. La reacción del ala más radical del exilio cubano y la oposición de un sector republicano podían darse por descontada, conociendo la hostilidad que han observado históricamente contra la revolución liderada por Fidel Castro.
De hecho, se va a necesitar la presión de la opinión pública internacional para enfrentar las acciones anunciadas por legisladores de Florida para bloquear en el Congreso una decisión que tiene en el papa Francisco uno de sus principales artífices. Los legisladores de ascendencia cubana han invocado traición, tristeza, dolor e insulto para oponerse y atacar al presidente Obama por normalizar las relaciones diplomáticas y comerciales con la isla caribeña.
Tal vez les duela todavía más la advertencia de Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, en el sentido de que el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos no implicará un cambio en el sistema político. El caso de China puede servir como referente en ese sentido. Pero son obvios los obstáculos que está llamado a encontrar el proceso que se ha iniciado después de 53 años de un bloqueo económico que solo perjudicó a la población, pero no al sistema político.

