En la frontera
Mucha tensión
Los incidentes ocurridos en Anse Pitre vuelven a disparar las alarmas sobre las relaciones domínico-haitianas. Seis empleados del consulado en la ciudad, tres militares y otros dos dominicanos fueron secuestrados por haitianos que quemaron neumáticos frente a la sede en protesta por la detención en esta parte de la isla de pescadores de su país. El caso de los pescadores no es motivo para la violencia protagonizada por los haitianos, lo que solo se explica por las tensiones que todavía no acaban de ser superadas en las relaciones entre los dos países.
El suceso representa otra nota de alerta sobre la necesidad de profundizar las negociaciones para armonizar el intercambio entre los residentes en los dos países. No puede ser que cualquier burbuja degenere en tormenta, que si bien en ocasiones no tienen mayores consecuencias, siempre dejan sus secuelas.
La protesta en Anse Pitre, así como los conflictos que suelen interrumpir los mercados binacionales de Dajabón y Pedernales, denotan mucha sensibilidad en la población haitiana. Aunque en el último suceso la Policía haitiana ha intervenido, los incidentes, que en ocasiones implican las detenciones de camioneros, son para que se analice bien el malestar entre los dos países.

