A Martelly
Salvavidas OEA
En lo que se encuentra una salida a la crisis política de Haití, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), ha lanzado un salvavidas al presidente Michel Martelly para evitar que naufrague en la turbulenta crisis que tiene a la nación bordeando el abismo. La razón: la caída del Gobierno supondría la sucesión de conflictos de impredecibles consecuencias.
Pero hay una realidad, que en la presente circunstancias no vale la pena remover: la crisis ha sido fomentada por el propio Martelly con sus maniobras para demorar las elecciones congresuales y municipales que debieron celebrarse en 2011. Ahora su permanencia en el poder se ha tornado imprescindible para evitar un vacío. Tras el sacrificio de Laurent Lamothe y el fracaso para la elección de Evans Paul, la nación carece de primer ministro.
A los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, con quienes el gobernante ha negociado para que continúen en sus puestos, se les ha vencido el período para el cual fueron electos. Solo Martelly goza de legitimidad, por lo cual, ante no oposición que no transige en reclamo de su renuncia, la OEA y la comunidad internacional no tienen más que respaldarlo, aunque con la intimación de que promueva elecciones libres y transparentes para este año.

