Misión Hatuey
Antes que tirar la toalla, Hatuey De Camps está decidido a alcanzar una “unidad mínima” entre Hipólito Mejía, Luis Abinader y Miguel Vargas Maldonado para enfrentar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Lo había intentado, pero sin resultados positivos.
Sin embargo, el presidente del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD) estima que todavía puede lograrse esa unidad que también interesa a sectores del empresariado y de la sociedad civil. No es un secreto que hasta embajadores como el de Estados Unidos, James W. Brewster, han intercedido para acercar al presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y los dos principales líderes del disidente Partido Revolucionario Mayoritario (PRM). Montado en esa ola, De Camps, otrora símbolo del perredeísmo, fundamentó su mediación en que el país “está descompensado, está demandando una unidad mínima para desalojar al PLD del Gobierno”.
Tras citar el escándalo de corrupción en la Dirección Central Antinarcóticos de la Policía y el supuesto peaje que dijo pagaba a fiscales y a agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) una autoproclamada distribuidora de Hato Mayor, De Camps se comprometió a dar todos los pasos que sean necesarios en favor de la unidad. Aunque la misión parezca imposible.
Lucha al rojo vivo
La lucha entre los precandidatos a la Alcaldía de Santiago por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD se ha puesto al rojo vivo. Tan candente está que se ha apelado a trapisondas y golpes bajos para sacar de circulación a algunos de los contendientes.
Por ahora corren por la nominación la gobernadora Aura Toribio, Monchy Rodríguez, administrador de los Comedores Económicos; Fernando Rosa, Jorge Moronta, Hamlet Otáñez, José Izquierdo, Bienvenido Pérez y Víctor Suárez.
Ha trascendido que Toribio, una experimentada profesional de la ingeniería que aglutina diferentes sectores, es víctima de una trama orquestada por sectores del propio peledeísmo para obstaculizar su crecimiento y evitar que, por ende, pueda alzarse con la acariciada candidatura. Hace unos días tuvo que desmentir que el presidente Danilo Medina haya bajado línea en favor de algún postulante.
Los precandidatos peledeístas en Santiago están, por lo visto, tan fraccionados como los partidos de la oposición.

