Página Dos

RADAR

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Al admitir que había exagerado el peligro de la gripe AH1N1 en favor de la industria farmacéutica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incurrido en crimen de lesa humanidad, que amerita de la cancelación y sometimiento a la justicia de sus principales representantes. Por el pánico mundial y las repercusiones de una gripe que no tenía la gravedad que le atribuyó la dependencia de las Naciones Unidas no puede quedar sin un castigo drástico y emplarizador. La alarma mundial fue creada por la propia OMS para favorecer las billonarias ganancias de laboratorios y empresas privadas a costa de una enfermedad que, en definitiva, es más simple que la gripe común. Economías como la mexicana se vinieron al suelo a causa de una gripe que según la propia OMS jamás fue una pandemia ni representó ningún peligro para la humanidad. Todo fue un plan fríamente calculado para que los intereses privados se lucraran con la venta de medicamenos, que también eran otro engaño porque no surtían ningún efecto. De no castigarse a los responsables con el rigor que amerita su falta de escrúpulos, entonces la OMS no tendrá ninguna razón de existir, porque en lo adelante nadie creerá en sus recomendaciones. Lo que se ha cometido es un crimen.

No verán un centavo

Es muy difícil que la comunidad internacional ponga en manos del Gobierno haitiano un solo centavo para el proceso de reconstrucción de ese país tras el devastador terremoto del 12 de este mes. No importa que haya garantizado un manejo pulcro de la cuantiosa ayuda que ha llegado desde el exterior. La comunidad internacional, a través de sus múltiples organismos, se ocupará de la distribución y de todo el proceso para mitigar los daños causados por el sismo. Los puertos marítimos y aéreos, el Palacio Presidencial, oficinas públicas, hospitales, escuelas y viviendas correrán a cargo de  los países, entidades y personalidades  que han aportado para la reconstrucción de Haití.  Está bien que en la nación se hayan tomado las medidas necesarias para garantizar que los fondos que llegan sean bien distribuidos, pero esa tarea será sólo de apoyo logístico. Lo que se ha visto es que a Haití se lo harán todo, sin que tenga que aportar un solo centavo, pero tampoco administrarlo.

El Nacional

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