Para plantas
Buen préstamo
Es tanto lo que se ha abusado del endeudamiento para financiar el Presupuesto o cualquier simpleza, que los préstamos están satanizados. Y más con el alrededor del 50% del PIB (Producto Interno Bruto) que hoy representa el pago de capital e intereses de la deuda pública. Pero no todos los préstamos pueden medirse con el mismo rasero. Los que están destinados a obras de desarrollo, que además son facilitados en condiciones blandas, como el de 656.8 millones de dólares que se consiguió con el Banco de Desarrollo de Brasil para las plantas a carbón, son diferentes.
Las termoeléctricas, que aportarán 720 megavatios al sistema, son una realidad cuya terminación no queda más que agilizarse. Avanzadas en un 30%, el proceso es irreversible. El empréstito, que tiene una tasa de interés de un 5% y tres años de gracia, acaba de ser aprobado por el Senado. Pero es saludable que se agilicen los trámites.
El Gobierno está decidido a incrementar la producción de energía, pero su interés es hacerlo a través de equipos instalados bajo los más altos estándares internacionales. El préstamo para las termoeléctricas con el Banco de Brasil parece una de esas buenas oportunidades que no abundan con frecuencia en el mercado financiero.

