Por si acaso la malinterpretaron, la representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Valery Julliard, aclaró que las condiciones sociales de las grandes mayorías no han mejorado. En tal sentido señaló que todavía se necesita un cambio de mentalidad, esto es reorientar el gasto social, para que los niveles de crecimiento contribuyan a mejorar la situación de los más necesitados. Y lo cierto es que resulta contradictorio que en una economía que según las autoridades ha sido la de más crecimiento en la región la pobreza sólo haya disminuido, según la Cepal, un 3.2% entre 2008 y 2009, y que no se cumpliera con ninguno de los ocho Objetivos para el Desarrollo del Milenio. Para la diplomática, República Dominicana es una nación de contraste. Y se basa en que de acuerdo con las estadísticas el crecimiento económico es casi igual al de China, que es hoy la segunda economía mundial, pero la situación social aquí no mejorar en la misma proporción que la nación asiática. Es lo más diplomático que se le pudo ocurrir a la representante del PNUD para evitar confusión sobre la campaña que ha montado el Gobierno en relación a la lucha contra la pobreza. No hay de otra.
Suspicacia en demora
Se presta a suspicacias la demora para rendir el informe sobre la causa del siniestro en que murieron nueve personas, ocurrido el 24 de noviembre en la sede en construcción del Programa de Medicamentos Esenciales (Promese). ¿Qué tan complicado ha resultado para los cuerpos de bomberos determinar las causas de la tragedia? Se trata de una de las muchas interrogantes que comienza a formularse la opinión pública en torno a la investigación dispuesta por el presidente Leonel Fernández. Desde un primer momento se dijo que el incendio fue provocado por la explosión de una planta eléctrica, pero hasta ahora nada oficial se ha confirmado. Lo que se ha dicho es que una vez preparado, el informe, que se suponía estaba prácticamente listo, será entregado al presidente Fernández. Pero el tiempo pasa y lo que comienza a notarse es cierto velo de misterio. Aún así se tiene la esperanza de que se determinará y establecerá responsabilidades sobre la tragedia.

