Con regularización
El Gobierno ha insistido en que no habrá prórroga una vez venza el plazo, el 17 de junio próximo, del Plan de Regularización de Extranjeros. Así incluso se lo hizo saber el presidente Danilo Medina al secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, durante una entrevista en Panamá.
Sin embargo, organizaciones que defienden a los inmigrantes han citado diferentes obstáculos para justificar que se prolongue por lo menos hasta diciembre la fecha para cerrar el registro de extranjeros. Si bien han señalado que el Estado dominicano ha encontrado muchos obstáculos en la ejecución del proyecto, la mayor cuota de responsabilidad la atribuyen al Gobierno haitiano al no documentar a sus nacionales en esta parte de la isla.
En tal sentido, confían en que la administración del presidente Michel Martelly solicite formalmente a las autoridades nacionales que se prorrogue el plazo para la inscripción. Con el elevado número de haitianos que no se ha podido registrar y la disposición de las autoridades de iniciar las repatriaciones una vez se cumpla la fecha, la petición de las organizaciones ha abierto un abanico de interrogantes. Más con las presiones de sectores internos para que no se conceda ni siquiera un segundo adicional en una iniciativa que en principio fue tan bien valorada.
Mayoría reforzada
Para despejar confusión sobre los argumentos de los juristas Julio Cury y Eduardo Jorge Prats en torno a la reforma constitucional se impone desglosar dos aspectos fundamentales. El primero, que para aprobarse se necesita la mayoría reforzada, o sea las dos terceras partes o más de los presentes en el hemiciclo; y la segunda, que para conocer la ley de convocatoria solo se requiere mayoría simple, o la mitad más uno del quórum.
Ese es el criterio de los dos prominentes juristas. De todas formas, por las diferentes opiniones y el interés político desatado por la iniciativa para reformar la Carta Magna puede darse por descontado que la última palabra sobre el proceso la tendrá el Tribunal Constitucional. Pero Jorge Prats y Cury han sido muy precisos en cuanto a que la sanción requiere de mayoría reforzada y que para conocer el proyecto de convocatoria basta con la mitad más uno del quórum. La aclaración es pertinente, en tanto con el informe favorable de la comisión senatorial la reelección gana otra partida.
